Escuela de Reiki Bioreiki Karuna Reiki y Respiración Multidimensional de José María Jiménez Solana


La sanación espiritual

La Sanación espiritual es un conjunto de prácticas y terapias que forman un sistema coherente y completo que interactúa sobre todas las dimensiones existenciales del ser humano y que  puede cambiar la química cerebral y mejorar el Sistema inmunitario al aplicarlas sobre nosotros mismos o sobre los demás.

Se basa en la adecuada preparación de practicante y del sanador o terapeuta que trabajan mediante el acceso a determinadas vibraciones de la Energía Universal sanadora que canalizan y proyectan hacia la estructura energética del ser humano (paciente); estas bandas de energía universal vibran en altísimas frecuencias y  muy cortas longitudes de onda y pueden  penetrar hasta el nivel celular y atómico, transmutando y transformando las energías inarmónicas, disolviendo bloqueos energéticos, deshaciendo congestiones excesivas de energía, y aportando orden y estructura en las tres dimensiones existenciales del ser humano, devolviéndole con ello la armonía y la sanación.

La sanación espiritual actúa en la dimensión espiritual no es una terapia mental-emocional, durante la terapia el terapeuta y el paciente entran en un espacio sagrado que es un nivel elevado de conciencia en el que se produce la sanación canalizando hacia el paciente una determinada gama de frecuencias de la Energía universal para limpiar y transmutar las energías negativas que existen en torno a la huella traumática o el bloqueo energético  limpiándola en profundidad para que no quede ningún residuo energético desfavorable que pueda volver a emerger y actuar como núcleo inicial al que se puedan ir anclando otras energías negativas similares por analogía, de esta forma la sanación espiritual transmuta la anterior realidad que originó la enfermedad que una vez sanada ya no se puede volver a reorganizar.

La sanación espiritual comprende un conjunto de prácticas mediante las cuales podemos influir en nuestra salud aportando orden y estructura a nuestra estructura energética para recuperar la integridad energética actuando directamente sobre todos los sistemas de la estructura energética (sistema de chakras, canal centra, los tres tantien y la órbita microcósmica) y borrando cualquier huella en el campo energético del paciente.

En el universo existe una Energía universal sanadora que es la energía primigenia de los orígenes mediante la cual se creó todo el universo que aporta orden y estructura a los sistemas energéticos, que puede ser transmitida a la estructura energética de las personas aportándoles valor, significado, trascendencia y sanación.

Las personas que son tratadas con la sanación espiritual reciben una transmisión de energía que reestructura  y reordena las energías alteradas y reactiva sus recursos naturales, su sistema inmunitario y sus fuerzas internas para ayudarles a enfrentarse a la enfermedad, aumenta su capacidad de recuperación y frecuentemente consiguen mejorar su sintomatología y aumentar su confianza en sí mismos y la paciencia para afrontar sus enfermedades y también aumenta su capacidad para afrontar el dolor; dejan de verse a sí mismos como enfermos y pasan de identificarse con su enfermedad y sentirse como un "ser enfermo" a verse como seres humanos completos con un desarreglo en sus cuerpos físicos "Yo no soy mi enfermedad".

La salud y la sanación son estados de integridad energética que conllevan una determinada vibración de nuestra estructura energética y de nuestra mente, que podemos alcanzar  mediante las prácticas de sanación  y de autosanación espiritual de este manual.

-La sanación tiene lugar en la dimensión espiritual

La dimensión espiritual es un nivel de la realidad velada al nivel de conciencia ordinario que no nos es directamente cognoscible por las percepciones de  los sentidos, está fuera de los condicionamientos del espacio-tiempo y de lo manifestado y es independiente del objetivismo y de la epistemología científicos porque está fuera de la razón, lo medible y el método científico, aunque algunas manifestaciones y efectos de la dimensión espiritual si pueden ser objetivados, por ejemplo si hacemos una fotografía con la cámara Kirlian antes y después de una sesión de sanación espiritual podremos ver las diferencias, o si medimos con un electroencefalógrafo la vibración de las ondas cerebrales de un practicante o de un paciente antes y después de realizar una sesión de sanación o de meditación se puede observar que antes está en un estado beta de 35 Hz y después en un estado alfa de 8 Hz, o si realizamos mediciones en el paciente con un biotensor antes y después de una sesión de sanación podremos ver que la terapia de sanación ha optimizado su sistema de chakras y toda su estructura energética.

El hombre actual sufre cierto estado alexitímico que dificulta su capacidad para contactar con otras realidades diferentes a la física debido a la narcotización sensorial y mental-emocional producida por el bombardeo mediático y la sociedad materialista y laica, y como la dimensión espiritual es una dimensión oculta a la percepción de nuestros sentidos,  para poder desvelarla y penetrar en ella el practicante debe aprender a pasar de las señales procedentes de nuestro sistema físico-sensorial a las señales sutiles que captamos a través de la antena de nuestro canal central y de nuestros chakras.

La dimensión espiritual la sentimos en estado alfa, fuera de la dimensión física y del espacio-tiempo, ya que en el estado de vigilia beta de la realidad ordinaria estamos dentro de la dimensión material sujetos a los condicionamientos del espacio-tiempo. La dimensión espiritual, el contacto con los guías y seres espirituales y la canalización con la Energía universal sanadora solamente podemos realizarlas cuando salimos de la realidad consensual y su vibración beta racional y lógica y entramos en la vibración alfa donde contactamos con nuestro Ser y con nuestro Yo superior , con lo numinoso y con lo divino, por ello la dimensión espiritual no es un mundo de palabras sino de vivencias, experiencias, sensaciones y uno de sus idiomas es el metalenguaje del simbolismo.

-La Psiconeuroinmunología 

La Psiconeuroinmunología estudia cómo afecta la mente en la salud, en la sanación y en el Sistema inmunitario.

Los Neuropéptidos son unas moléculas químicas que recorren el torrente sanguíneo y llenan todos los espacios intracelulares de los que depende en gran parte  nuestro estado de salud y responden en función de la vibración que reciben desde nuestra mente, por ello nuestro estado mental, emocional y espiritual determina nuestro estado de salud.

Los trastornos somatopsíquicos se producen por la somatización en el cuerpo físico de determinadas alteraciones sutiles producidas por emociones y sentimientos negativos (de baja frecuencia) como la ansiedad, el estrés, la depresión, la ira, la preocupación etc. que producen vibraciones inarmónicas que se reflejan y sienten todas las células del cuerpo y afectan  directamente al sistema inmunitario.

-La sanación espiritual es multidimensional.

 La sanación espiritual es una práctica espiritual de autosanación y de sanación multidimensional que interactúa entre las tres dimensiones existenciales del ser humano:

-A nivel espiritual: Canaliza directamente las frecuencias necesarias hacia nuestro Yo espiritual para mantenerlo en contacto con su origen indiferenciado en la Clara Luz.

-A nivel mental: canaliza hacia nuestra mente las vibraciones necesarias para devolverle la frecuencia sanadora y mantener el contacto con el inconsciente, liberando al Yo individual de las represiones a las que él mismo se somete para mantener el control cuando se ve inundado por la energía numinosa del Yo superior y de los potenciales no egóicos del psiquismo.

-A nivel emocional: Canaliza hacia nuestro núcleo emocional la energía necesaria para transformar las emociones negativas en emociones positivas y para mantener la ecuanimidad en nuestras emociones y sentimientos, evitando así que se transformen en bloqueos energéticos o emocionales que perturben el funcionamiento de nuestro sistema energético.

-A nivel físico: Actúa directamente sobre la materia de nuestro cuerpo físico canalizando hacia los átomos, células, órganos tejidos y órganos, determinadas frecuencias de la energía universal sanadora para que recuperen la armonía y sanen una determinada disfunción cuando ya ha sido somatizada en el cuerpo físico en forma de enfermedad.

La sanación espiritual transmuta las vibraciones  anómalas, perjudiciales y disfuncionales en las dimensiones no físicas antes de que se manifiesten en las dimensiones inferiores y somaticen en el cuerpo físico.

- Herramientas de la sanación espiritual.

El practicante y el terapeuta pueden utilizar las herramientas de este manual para su autosanación, para la sanación de los demás y para impulsarse en su proceso de realización hacia la Luz.

Mediante la terapia y la autoterapia de sanación.

Mediante las prácticas espirituales: La meditación, la oración, el altruismo, la compasión consciente.

A través de ellas la sanación espiritual puede cambiar la química cerebral e influir en la producción química de diferentes moléculas afectando a todas las dimensiones existenciales del ser humano y fortalecer el sistema inmunitario para ayudarle a que recupere su funcionalidad original.

 

El sistema inmunitario y la respuesta inmunitaria

1. Concepto

En este apartado vamos a hacer algunas puntualizaciones generales sobre el sistema inmunitario necesarias para que el practicante y el terapeuta comprendan a un nivel básico su composición y funcionamiento con el fin de que al realizar la terapia de autosanación o de sanación puedan dirigir adecuadamente los flujos de energía sanadora focalizando su intención directamente hacia los niveles de organización correspondientes del sistema inmunitario del paciente.

Su comprensión resulta muy adecuada especialmente para el tratamiento de los diversos tipos de cáncer.

 

-El sistema inmunitario es el sistema de defensa del organismo del ser humano contra los agentes patógenos  o antígenos presentes en nuestro organismo, y actúa provocando la respuesta inmunitaria.

La Inmunodeficiencia ocurre cuando alguno de los componentes del sistema inmunitario está desactivado o incapacitado para realizar sus funciones.

 

2. Niveles de organización del Sistema inmunitario.

El Sistema inmunitario está estructurado en diferentes niveles de organización, de menor a mayor complejidad: átomos, moléculas, células, tejidos, fluidos  y órganos, y la terapia de sanación espiritual actúa simultáneamente sobre todos estos niveles, regenerando las energías afectadas y eliminando bloqueos y disfunciones

1. Átomos y partículas. Las partículas elementales forman los átomos.

2. Moléculas. Combinación de átomos y partículas.

Entre ellas son importantes los neuropéptidos,  péptidos, receptores de superficie, citoxinas, y los neurotransmisores.

3. Células. Células inmunitarias. Glóbulos blancos. Leucocitos y linfocitos. Linfocitos T y Linfocitos B, neutrofilos y macrófagos.

4. Tejidos. Ganglios linfáticos y vasos linfáticos.

5. Órganos. Médula ósea, Timo, Bazo, Hígado, Páncreas.

6. Fluidos. Linfa.  Sangre.

 

-El Sistema linfático está formado por los Ganglios linfáticos que se agrupan en el cuello, las axilas y las ingles, y los vasos linfáticos,   por el sistema linfático circula la linfa que es un líquido rico en glóbulos blancos  y en diferentes  células del sistema inmunitario (aunque otras también circulan por la sangre). 

-En la linfa circulan los glóbulos blancos.

-En la sangre circulan glóbulos rojos (eritrocitos) y glóbulos blancos (leucocitos); los glóbulos blancos que reconocen y matan a los agentes patógenos se llaman linfocitos, aunque también hay otros que se llaman macrófagos, fagocitos o neutrofilos.

 

3. Sistema endocrino

 

En la terapia de sanación espiritual es muy importante que el terapeuta conozca la anatomía y el funcionamiento básico del sistema endocrino ya que de su buen estado depende que el sistema inmunitario del paciente funcione correctamente. Cuando existen disfunciones y la enfermedad se ha hecho presente el terapeuta que conoce el sistema endocrino puede focalizar más intensamente su intención sanadora y la canalización de determinadas frecuencias de la energía universal hacia los niveles correspondientes para actuar directamente en ellos, desde el nivel atómico y celular hasta el nivel de los fluidos, tejido y órganos.

El terapeuta siempre debe realizar la terapia penetrando hasta el nivel celular en donde puede interactuar directamente con los diferentes tipos de células y sustancias químicas afectando a las interrelaciones entre ellas, por eso es muy importante que tenga un conocimiento básico de los tipos de células del sistema inmunitario para que pueda visualizar su funcionamiento.

El sistema endocrino u hormonal es un conjunto de órganos y tejidos del organismo que liberan un tipo de sustancias llamadas hormonas y está constituido además de estas, por células especializadas y glándulas endocrinas.

Actúa como una red de comunicación celular que responde a los estímulos liberando hormonas y es el encargado de diversas funciones metabólicas del organismo.

El sistema endocrino está formado por órganos de tejido glandular como la glándula tiroides pero también de diferentes glándulas situadas dentro de los órganos como corazón, testículos, ovarios y corazón.

Las hormonas

Las hormonas son los mensajeros químicos el cuerpo y se elaboran en las glándulas endocrinas que las segregan directamente al torrente sanguíneo desde donde llegan a todas las células corporales afectando a los tejidos y órganos y regulando su actividad

Son transportadas por la sangre y llegan a todo el cuerpo y actúan porque la forma molecular de cada una de ellas solo encaja en los correspondientes receptores de los tejidos y órganos diana.

En la producción de hormonas influyen varios factores como el nivel de determinadas sustancias en la sangre y también la entrada de datos a través del sistema nervioso, los sentimientos y emociones y los bloqueos energéticos.

Transportan los datos químicos que controlan el ritmo de funcionamiento de glándulas y órganos.

Son segregadas por células localizadas en glándulas de secreción interna o glándulas endocrinas, o también por células epiteliales e intersticiales y son transportadas por vía sanguínea o por el espacio intersticial, tanto solas (biodisponibles) como asociadas a ciertas proteínas (que extienden su vida media) y hacen su efecto en determinados órganos o tejidos situados a  distancia de donde se sintetizaron,  sobre la misma célula que la sintetiza (acción autocrina) o sobre células contiguas (acción paracrina) interviniendo en el desarrollo celular.

Actúan alterando la química de las células diana ajustando el ritmo de sus reacciones y procesos bioquímicos.

Desde el punto de vista químico hay dos tipos de hormonas, las proteínicas y las esteroides,  las dos funcionan de forma similar, modificando el ritmo de producción de determinadas sustancias, generalmente aumentando o disminuyendo la producción de enzimas, aunque a nivel celular tienen diferentes mecanismo de acción:

 

1) Las de moléculas proteínicas y amínicas actúan  sobre puntos receptores fijos de la superficie celular; son hidrosolubles y no pueden atravesar la membrana celular grasa, entonces se fijan en los receptores de su superficie activando desde allí una enzima que controla la acción bioquímica de la célula

2) Las de moléculas esteroides; que actúan sobre receptores situados dentro de las células; son liposolubles y atraviesan la membrana celular hasta el citoplasma, se unen a un receptor y entran en el núcleo activando los genes para producir las enzimas que inician la correspondiente reacción bioquímica

 

El nivel de hormonas en la sangre tiene diferentes sistemas de control que funcionan en forma de bucles como los termostatos que controlan la temperatura, de forma que la concentración de cada hormona en sangre es controlada el sistema glandular, por ejemplo el hipotálamo controla la tiroides y cuando supera los niveles normales se reduce su producción hormonal y si disminuyen se aumenta.

 

Funciones principales del sistema endocrino

-Controlar la intensidad de funciones químicas en las células.

-Regular el transporte de sustancias químicas a través de las membranas de las células.

-Regular el equilibrio (homeostasis) del organismo.

 

Sistema endocrino

 

1. Glándula pineal

Epífisis, está en medio del encéfalo, es del tamaño de un guisante, produce melatonina para regular los ritmos corporales sueño-vigilia y también influye en el  desarrollo sexual

2. Hipotálamo

Contiene un grupo de células que sirven de enlace entre los nervios y las hormonas y produce hormonas reguladoras que actúan sobre la glándula pituitaria

3. Glándula pituitaria

Hipófisis, es la glándula maestra que controla todas las demás y la más influyente del sistema endocrino. Se compone de dos partes el lóbulo anterior o adenohipófisis  que segrega ocho hormonas que vierte directamente al torrente sanguíneo y el lóbulo posterior o neurohipófisis que recibe dos hormonas fabricadas por el hipotálamo que está encima.

Entre los órganos y sistemas que influye tenemos:

Piel. Influye en el oscurecimiento de la piel porque segrega las hormonas melatropinas que hacen que los melanocitos produzcan más pigmento melatonina

Adrenales. La hormona adrenocorticotrópioca hace que se produzcan esteroides que controlan la respuesta al estrés y el equilibrio de las grasas, hidratos de carbono, proteínas y minerales.

Tiroides. La hormona liberadora de tirotropina controla la producción de hormonas en le tiroides y afectan al metabolismo.

Huesos. La hormona del crecimiento actúa sobre todo el cuerpo fomentando la síntesis de proteínas y el crecimiento de huesos y tejidos.

Glándulas sexuales. Produce hormonas que inducen a las glándulas sexuales a producir óvulos y espermatozoides.

Útero y glándulas mamarias. la oxitocina estimula las contracciones del utero durante el parto y la prolactina estimula la producción de leche.

Riñones. La vasopresina controla el ¡agua que se extrae de la sangre a través de los riñones y estrecha las arterias cuando baja la presión arterial

4. Glándula tiroides y paratiroides

Controla el metabolismo, el peso corporal, el uso de la energía y el ritmo cardiaco y puede almacenar hormonas. La hormona paratiroidea eleva el nivel de calcio  en la sangre y actúa sobre los huesos, en los intestinos para aumentar la absorción del calcio y e n los riñones para evitar su perdida.

5. Timo

Produce hormonas relacionadas con la producción de leucocitos  T

 del sistema inmunológico

6. Corazón

Produce la hormona atriopeptina que regula la presión de la sangre y el equilibrio de líquidos

7. Glándula adrenal

La corteza fabrica hormonas esteroides  como la aldosterona que regulan el metabolismo de la glucosa el sodio y el potasio y mantiene el equilibrio de líquidos, el cortisol  controla el uso de grasas, proteínas, hidratos de carbono y minerales y reduce la inflamación; la medula o capa interna produce adrenalina noradrenalina que regulan el ritmo cardiaco y preparan el cuerpo para la acción.

8. Riñones.

Produce la hormona eritropoyetina que segrega enzimas para la digestión

9. Estómago

Produce hormonas que estimulan la liberación de enzimas para la digestión.

10. Intestinos

Produce hormonas que estimulan la liberación de enzimas para la digestión y la  asimilación y el procesamiento de los alimentos.

11. Páncreas

Contiene grupos de células llamadas islotes de Langerhans que producen dos hormonas, la insulina y el glucagón que controlan el nivel de glucosa para regular la energía del cuerpo. También fabrica insulina que controla la absorción de la glucosa por las células y la convierte en glucógenos que se almacena en el hígado. El glucagón efectúa la acción contraria. La somastotina controla y equilibra a las anteriores.

12. Ovarios

Fabrican estrógeno y progesterona, la hormonas sexuales femeninas que estimulan ñla maduración del ovulo y el espesamiento de la pared uterina

13. Testículos

Producen andrógenos que son las hormonas sexuales masculinas como la testosterona. Controlan el desarrollo de los órganos sexuales masculinos y la producción de espermatozoides.

 

5. Las células del Sistema inmunitario

-Los leucocitos

 Las células principales del Sistema inmunitario son los leucocitos o glóbulos blancos y existen diferentes tipos.

Son células grandes,  que se originan la médula ósea, se acumulan en los ganglios linfáticos y circulan por los vasos linfáticos y sanguíneos.

Entre los leucocitos tenemos los fagocitos o neutrofilos que matan a los agentes patógenos.

-Los linfocitos.

Son las principales células inmunitarias, son una clase de glóbulos blancos que reconocen y matan a las células cancerosas. Pueden ser de dos clases y se originan también en la médula ósea, a partir de las células madre.

1. Linfocitos B. Se generan en la médula ósea y su papel es de reconocimiento: reconocen e identifican a los agentes patógenos, y para iniciar el ataque segregan determinados péptidos y receptores de superficie que atraen a los linfocitos T y a las células killer (asesinas). 

Inmunidad humoral: Los linfocitos B atacan a los microorganismos, no directamente como los linfocitos T, si no a distancia segregando unos compuestos químicos llamados anticuerpos en forma de Y o T; cada tipo de anticuerpo actúa contra un determinado microorganismo fijándose  en la superficie de los antígenos. La presencia de antígenos desencadena la producción de los linfocitos B, algunos de los cuales se transforman en células plasmáticas que son las principales productoras de anticuerpos.  Son capaces de memorizar para reconocer en el futuro un mismo antígeno y poder defenderse.

2. Linfocitos T. Se generan en el timo y atacan y matan , son las células killer.

  Inmunidad celular: Al reconocer un antígeno el linfocito T se multiplica rápidamente en diferentes tipos de células defensoras; los linfocitos T colaboradores activan a los linfocitos B para contribuir a la inmunidad humoral como a los macrófagos para atrapar gérmenes y residuos. Las células T asesinas (citotóxicas) atacan a los microorganismos y a cualquier célula infectada por estos utilizando unas potentes proteínas , las linfocinas. Las células T supresoras inhiben la respuesta de otras células a los microbios invasores.

Cuando son excitados por los receptores de superficie de los linfocitos B, segregan citoxinas que son unas sustancias químicas que atacan la membrana de las células afectadas formando poros en ellas que dejan entrar en ellas agua y toxinas hasta que se disuelven.

-Los neutrofilos.

 Son unos determinados glóbulos blancos que cuando están en la sangre, son de acción defensiva corta y actuación puntual.

-Los macrófagos.

Son células grandes que engullen a otras. Se encuentran en los lugares donde son necesarios como piel, mucosas, tejidos pero no en la sangre.

-En la médula ósea se generan los linfocitos, los leucocitos, las células madre y las células killer.

 

Por eso durante la terapia de sanación espiritual el practicante o terapeuta actúan directamente sobre determinadas partes del organismo para activar el sistema inmunitario:

-Medula Ósea: Con la posición de los hombros actuamos sobre toda la medula ósea devolviéndole su capacidad de generar linfocitos B, leucocitos y células madre.

-Timo: En la terapia actuamos sobre el timo aumentando su capacidad de generar linfocitos T.

-Bazo: En la posición del abdomen actuamos directamente sobre el bazo.

-Ganglios linfáticos: A lo largo de la terapia vamos actuando sobre todo el sistema linfático y las cadenas linfáticas.

 

4. Actuación del sistema inmunitario.

Al entrar al organismo, los agentes cancerígenos, agentes patógenos o antígenos, el sistema inmunitario se activa, poniendo en marcha diferentes procesos:

 

1º Reconocer.

-Por los Linfocitos B, se segregan determinados péptidos que forman los receptores de superficie de los anticuerpos,  para  programar la defensa y el ataque necesarios

-Los Anticuerpos son unas determinadas proteínas del sistema inmunitario que se forman cuando  un linfocito B es estimulado por un antígeno, y se adhieren a determinados antígenos encajando en ellos,  pero no pueden destruirlos ( para ello están las células killer).

2º Movilizar.

Se liberan las citoquinas que actúan sobre otras células defensoras como los macrófagos, neutrofilos, células killer y linfocitos, preparándolas y movilizándolas para el ataque.

3º Atacar.

El ataque se realiza con los macrófagos, neutrofilos, células killer, linfocitos y anticuerpos.

-Las células K matan a las células cancerosas infectadas con agentes patógenos, y sus receptores de superficie son activados por los linfocitos B, que al contactar con el agente patógeno  liberan las citoxinas que forman poros en la membrana de la célula cancerosa dejando entrar agua y toxinas en su interior hasta que estallan.

-Cuando un agente patógeno penetra en el organismo es reconocido por los linfocitos B que fabrican los anticuerpos,  (que se generan en la medula ósea) pero para atacarlo se necesitan los Linfocitos T (que se generan en el timo) y las células killer (que se generan en el timo y en la médula ósea).

 

-Por eso durante la terapia son tan importantes la posición de los hombros que depura, reestructura y potencia la función de la médula ósea y la posición del timo, que activa el timo

 

5. Los Neuropéptidos NP: Son moléculas formadas por dos o más aminoácidos, similares a las proteínas pero de cadena más larga. Hay más de 100 y tienen diferentes funciones, actúan sobre los  receptores de superficie de la membrana de las células del sistema inmunitario, y sobre la producción de linfocitos  T y B.

Los neuropéptidos  son moléculas que  recorren el torrente sanguíneo y responden en función de la vibración que reciben, por eso, el estado de nuestra estructura energética (mental, emocional, espiritual) y de nuestra mente determinan  nuestro estado de salud.

Con la terapia de sanación espiritual el terapeuta puede actuar directamente sobre los neuropéptidos del paciente y sobre su producción

 

5. La salud, la sanación y la Mente.

Nuestra Mente tiene una determinada vibración  en función del estado de los componentes de nuestra estructura energética y del nivel de conciencia de cada uno;  la salud es el  nivel de vibración en el que el ser humano despliega su naturaleza multidimensional en todas sus potencialidades libre de trastornos y disfunciones, y la sanación consiste en recuperar ese nivel de vibración de salud,  eliminando el origen de los trastornos para que no vuelvan a manifestarse.

 

-Los Virus.

Son agentes infecciosos que no pueden reproducirse por sí solos y penetran dentro de las células, infectándolas y provocando que esa célula produzca más copias del virus.

Por ello el terapeuta puede actuar directamente enfocando su conciencia a nivel celular para penetrar en las células afectadas aportándoles la vibración necesaria de orden y estructura para que expulsen y neutralicen los virus que han penetrado en ellas.

 

-La enfermedad depende de

1) La agresividad del  agente patógeno

2) Grado de vulnerabilidad del organismo humano

 

La Sanación espiritual  es una práctica de autosanación y de sanación que extiende la vibración sanadora canalizada por el practicante o por el terapeuta por todos los niveles de nuestra estructura energética, átomos, moléculas, tejidos, órganos y fluidos,  y es multidimensional porque actúa simultáneamente en  todos nuestras dimensiones existenciales (física, mental, emocional y espiritual):

 

-Dimensión física: Actúa directamente sobre la materia física de nuestro cuerpo físico, canalizando hacia todos los niveles de organización del organismo la energía universal sanadora, para ayudarles a recuperar la vibración de la sanación. Como ya hemos visto, estimula y activa el sistema inmunitario y la respuesta inmunitaria del paciente.

 

-Dimensión mental: Canaliza hacia los contenidos mentales insanos, la energía universal sanadora para eliminarlos y transmutarlos.

Afecta directamente a la química cerebral estimulando la producción de los neurotransmisores  necesarios para restablecer las funciones cerebrales y mentales afectadas.

 

-Dimensión emocional: canaliza hacia nuestras emociones y sentimientos la  energía universal sanadora para quitarles la onda de negatividad que puedan tener adherida aceptándolos e integrándolos,  y para transformar cuando sea posible las emociones y sentimientos negativos en emociones y sentimientos positivos.

 

-Dimensión espiritual: canaliza directamente la energía universal sanadora  hacia nuestro Yo superior, nuestro Ser y nuestros guías espirituales para que desde este nivel de energía y de conciencia se produzcan las comprensiones necesarias para avanzar en el camino de evolución del practicante. En la dimensión espiritual, el Yo superior del terapeuta contacta directamente con el Yo superior del paciente  y con sus guías y los espíritus sanadores  para interactuar con Ellos dentro del Espacio sagrado donde tiene lugar la terapia

 

 

Las prácticas espirituales de la Sanación espiritual son universalmente validas.

- En la sanación espiritual no existen dogmas ni ritos.

La sanación espiritual y el conjunto de prácticas que contempla  son validas para todos los seres humanos, independientemente de cualquier religión, porque en ella no existen principios de fe ni dogmas si no que a través de la experiencia interior unifica la conciencia individual del practicante con la Conciencia universal, mediante un proceso de realización personal en el que el practicante se basa en sus propias experiencias espirituales personales sin apoyarse en la razón ni en el intelecto y se avanza mediante la meditación, la oración y las prácticas espirituales, y no mediante la realización de ritos ni dogmas ni la adhesión a cualquier línea de pensamiento.

- La sanación espiritual se basa en la experiencia individual del practicante.

Se trata de un proceso en el cual el practicante  se basa en su propia experiencia individual y no en la razón ni el intelecto y a través de sus prácticas espirituales de meditación, oración y desapego, el practicante se enfrenta a su lado oscuro y sus demonios internos, va explorando paulatinamente su interior  transitando por las cavernas y laberintos de su inconsciente profundo y sus sombras, y en este enfrentamiento se va produciendo la muerte del Yo ego, del Yo individual del Yo autoimagen con sus apegos (nombre, forma, estatus, posesiones, dinero, títulos, placer, imagen, deseos, anhelos..)  y con su anhelo permanente de autoperpetración, para ir iluminando la oscuridad des su ignorancia inconsciente con la Luz original de su Ser.

 

El espacio sagrado.

La sanación se diferencia de la curación en que curar está relacionado con la aplicación de remedios puntuales y específicos para una disfunción, dolencia o trastorno y cura los efectos sin incidir en la causa; por ello puede haber curación sin sanación porque con la sanación eliminamos o transmutamos el origen del trastorno para que no vuelva a reproducirse.

La sanación espiritual tiene lugar dentro del Espacio sagrado sanador que no se trata de un espacio físico, sino de un nivel de conciencia, de una vibración generada por el binomio terapeuta-paciente, que juntos forman una entidad energética con vida propia con su propio canal central, un espacio sanador que se constituye con la intención y la voluntad mutuas y la ayuda de sus guías y de todo el universo, es como un quirófano espiritual donde tiene lugar la sanación,

En el Espacio sagrado sanador el terapeuta canaliza hacia el paciente una determinada gama de frecuencias de la Energía universal que irradian por su cuerpo físico y por sus cuerpos sutiles, iluminando sus zonas oscuras y sus sombras, armonizando los sistemas descompensados de su estructura energética, transformando sus emociones negativas en emociones positivas, sanando las tendencias kármicas que están obstaculizando su sanación, limpiando, transmutando, sanando, produciendo nuevas comprensiones y elevando su nivel de conciencia, y poniéndolo en contacto directo con la Luz sanadora de la Energía universal del Creador.

El Paciente debe dejar atrás su identidad, su ego y su pasado junto con sus creencias limitadoras y conectarse con su Yo superior, con su Ser, con la Energía infinita y con la Conciencia infinita, para que su mente proyectiva, discriminadora y limitadora, deje de escribir el guión de su futuro como lo ha hecho hasta entonces, de forma que en este espacio sagrado se produzca una apertura consciente a la energía de la humildad espiritual y de la entrega en la que todos los traumas, conflictos, sufrimientos y bloqueos del pasado sean aceptados, integrados y sanados, para que ya no sean capaces de definir su presente.

Mediante la aceptación consciente de este espacio sagrado sanador, el paciente deja de ser su historia pasada y renace a una nueva energía sanadora.

El paciente liberado de su pasado ya no está condicionado por él y su mente proyectiva deja de escribir y visualizar el guión de su futuro que también condiciona su presente. Los traumas y conflictos del pasado permanecen solamente como recuerdos pero ya no definen quien eres ni lo que puedes hacer en el presente.

El espacio sagrado es parte del infinito, en él no estamos sujetos a los condicionamientos del espacio del tiempo, del pasado y del futuro, porque estamos plenamente  presentes y solo existe el aquí y el ahora.

El paciente se da cuenta de que su historia ya no le condiciona y la experiencia del infinito puede transmutar y disolver los prejuicios y creencias sobre la enfermedad, la muerte y la vejez.

Y esta recepción de conciencia es intensamente sanadora ya que cada átomo y cada célula de su organismo la reciben con plena conciencia y se renuevan y regeneran con ella.

La sanación espiritual en el espacio sagrado disuelve y transmuta sus perjuicios, creencias y programaciones sobre la enfermedad, la vejez y la muerte, y esta nueva comprensión y la recepción de energía universal no es un proceso mental, racional ni psicológico, sino interno y multidimensional en el que cada célula, átomo y partícula del paciente reciben esta información sanadora que les aporta un nuevo orden y estructura y una nueva conciencia del espacio infinito, de la conciencia infinita y de La Clara Luz sanadora del Creador y se renuevan con ellas.

Y con esta nueva conciencia sanadora el sistema inmunitario se libera de sus limitaciones, bloqueos y condicionamientos y se abre de nuevo el paso hacia la sanación espiritual y multidimensional.

En este espacio sagrado conectamos directamente con nuestro Ser que es un Yo infinito de energía numinosa y sagrada, no sujeto a los condicionamientos del espacio-tiempo.

En el espacio sagrado la comprensión esencial es tomar la plena conciencia de que eres parte de todo y de que no existen barreras entre tú y los demás.

 

La enfermedad y el ser humano enfermo.

La enfermedad grave nos hace más conscientes de nosotros mismos, de nuestras relaciones y de nuestra vida y se produce un cambio en las prioridades, nos damos cuenta de la relatividad de casi todas las cuestiones que nos preocupan en la vida y entonces subrayamos lo que es realmente importante para nosotros y ello produce un cambio en el sistema de valores que rigen nuestra conducta y se altera nuestro sistema de prioridades.

Sentimos y percibimos intuitivamente desde una perspectiva superior transpersonal quienes son las personas que nos importan, con aquellas que estamos bien, que sabemos claramente que están unidas a nosotros sea como sea, nuestras relaciones se ponen a prueba sobre todo las más intimas y salen fortalecidas o debilitadas, a veces una enfermedad grave nos une o nos separa en nuestras relaciones intimas dándonos una gran lección de vida al sacar a la luz aspectos de nuestras relaciones que permanecían velados antes de la enfermedad.

 

Una enfermedad grave altera nuestro status en la vida de forma que después de ella ya nunca volvemos a ser los mismos. A veces este cambio se produce paulatinamente acompañando al transcurrir de la enfermedad y otras se produce repentinamente, como si una chispa divina nos tocara, como un rayo de iluminación entrara en nosotros transmutándonos hacia estados superiores de conciencia en los que muchos esquemas de nuestro estado anterior ya no son válidos y muchas relaciones importantes adquieren su verdadero significado y salen reforzadas al darnos cuenta que son verdaderamente importantes para nosotros o debilitadas al ver que son relativas e intrascendentes y que necesitamos algo más, acercarnos más a nuestra alma para sentir en ese espacio interior la unidad universal.

 

El enfermo entra en un nuevo espacio energético de una vibración diferente a la dimensión física, el espacio de la enfermedad que es un nivel energético intermedio de paso entre la dimensión física y la dimensión espiritual donde se van a librar batallas y donde se va a decidir quiénes son los vencedores. Estas batallas se libran dentro de este espacio en numerosos frentes: el general supremo es el ánimo del enfermo que es el que va decidir  el resultado final, otro frente es el de los familiares que toman decisiones por nosotros dejándonos al margen porque estamos enfermos y más débiles y pasivos, pero no estamos anulados y el enfermo debe participar siempre en las decisiones que sus familiares tomen respecto a él haciendo siempre lo que el mismo considere más adecuado aunque moleste a alguien o a los demás no les guste.

 La enfermedad y su consecuencias no son permanentes, el enfermo debe ser consciente de que es un estado de paso, una travesía que tiene su fin de una forma o de otra; cuando el decaimiento, la desesperación, las nauseas, la soledad, la debilidad y el dolor son nuestro compañeros diarios debemos verlos no como algo desagradable que nos va a acompañar el resto de nuestra vida sino como algo transitorio que llegará a su fin.

La enfermedad como oportunidad para abrir nuestra alma a las altas frecuencias.

El enfermo como ser multidimensional es más consciente de su dimensión espiritual que de su dimensión física y mental, porque el espacio de la enfermedad está más próximo a la dimensión espiritual que es el hogar del Yo superior donde mora el alma, y para que nuestra alma que está cerrada habitualmente por el inconsciente, se abra al mundo físico donde percibimos y sentimos, necesitamos un ejercicio de intención y de sinceridad, de entrega a nuestro Ser, de dejarnos llevar por el dulce fluir de nuestro Yo superior que va abriendo poco a poco la ventana de nuestra alma permitiendo que lo más profundo de nosotros se asome al mundo exterior para compartir desde allí aquella profundidad en el mundo de aquí, es entonces cuando surgen las preguntas del alma  que nuestro Yo superior nos plantea y que están relacionadas con la esencia de lo que somos, seres espirituales manifestados en el mundo físico como seres humanos multidimensionales que estamos en la dimensión material como parte de nuestro proceso de realización hacia las altas frecuencias de la Unión, del Amor y de la Luz, para poder alcanzar la liberación y la iluminación y compartir eternamente la Comunión universal.

 

¿He vivido mi vida de manera honesta conmigo mismo? Si no es así que aspectos de ella me desagradan o no me hacen sentirme bien.

¿Qué deseo hacer con el tiempo que me queda de vida?

¿Mis relaciones son relaciones del alma o están situadas en la dimensión física y emocional o mental?

¿Las personas que me quieren son las que yo quiero que me quieran y con las que me encuentro unido como hermanos y compañeros del alma?

¿En mis relaciones amorosas de pareja he seguido mi intuición, que es la voz de mi Yo superior, mi corazón que es el sentir de mi alma y no a mi razón que nos lleva por los caminos de lo psicológico y lo lógico conduciéndonos frecuentemente a mantener relaciones vacías de contenido y de amor solamente por conveniencia o comodidad?

¿Qué concepto tengo de Dios y de lo superior?

¿Qué vivencias y experiencias profundas he vivido respecto a la comunión universal?

¿Qué relación tengo y mantengo con el más allá, con las energías de orden supraindividual y transpersonal, con los planos superiores del ser, con las manifestaciones de la dimensión espiritual, con guías, ángeles, y dioses?

¿Qué comunicación y que grado de implicación tengo con mi línea ancestral energética, con mis antepasados, con los miembros de mi familia física que ya pasaron a la dimensión espiritual entrando a formar parte de mi familia espiritual?

¿Qué valor añadido he dejado yo en el mundo?

¿Cuánto y cómo he ayudado a los demás cuando he tenido ocasión de hacerlo?

 

El enfermo que ve aparecer estas cuestiones ontológicas que su Yo superior le va planteando en determinados momentos, siente como si se desnudara su interior quedándose indefenso y desvalido frente a los interrogantes que plantean y es entonces cuando buscamos  compartirlas con las personas queridas que al verse abrumadas por su profundidad y al no estar habituadas a tratar con ellas ya que en el mundo exterior no suelen plantearse, se limitan a desviar la conversación con frases hechas o lugares comunes como "Tranquila/o, no te preocupes que todo se arreglará…" "Ya verás como pronto te curas…", o se limitan a asentir sin comprender ni aceptar la turbación y la alteración que les produce al no estar acostumbrados a transitar en estos espacios espirituales, o bien porque no se atreven a profundizar y dejan esos asuntos del alma para  la religión y los consejeros espirituales.

Aunque a veces encontramos otra alma abierta dispuesta a escuchar comprender y compartir estas inquietudes que nuestro Yo superior nos pone delante, y cuando esos amigos del alma o compañeros espirituales aparecen es porque forman parte de nuestra familia espiritual o nuestro grupo de almas y existe un lazo kármico que nos relaciona con ellos que puede ser que venga de tiempos remotos pero que siempre es revelador para ambos, revelador de unas verdades profundas que surgen de la verdad suprema de esa chispa divina que todos tenemos dentro de nuestro corazón energético que nos impulsa a ser más espirituales, a buscar dentro de nosotros mismos la verdad y a ir avanzando hacia ella con perseverancia y sin desanimo, con esa fuerza del buscador espiritual que le hace ir avanzando siempre hacia lo sagrado donde él siente que está la energía de Dios que es la Unidad de todo lo existente, la comunión Universal.

Es entonces cuando la enfermedad ha cumplido una de sus misiones que es poner al enfermo en contacto directo con su alma que es una potencia de su Yo superior.

 

El enfermo debe hacerse consciente de su multidimensionalidad y de que la enfermedad es un grito de nuestro Ser y de nuestro Yo superior que no hemos escuchado en la dimensiones no físicas (la emocional y la espiritual) cuando no estábamos enfermos y finalmente se ha manifestado en la frecuencia más baja de la dimensión física y material.

Y esta conciencia debe llevarle a integrar esta multidimensionalidad en su estructura energética y tenerla siempre presente para poder utilizar las potencialidades y los dones de los que el universo nos ha dotado a todos los seres humanos y entre ellos está la intención de vencer a la enfermedad y vivir, esta intención de vida comienza alimentada por el tumo ese fuego interno que todos tenemos como un tesoro del alma que alimenta los pensamientos y las ideas que se generan en nuestra mente que son los precursores de las decisiones que generan las creencias, que a su vez generan la intención que nos mueve.

La energía de la intención de vivir es la fuerza motora de la sanación y está dentro de ti. Para hacerla efectiva en tu vida solamente debes abrir tu alma y contactar sinceramente con tu Yo superior que es tu esencia espiritual que regula las potencias del alma y del corazón energético haciéndolas presentes en tu vida multidimensional.

 

El enfermo necesita el apoyo, la compañía y la ayuda de los seres queridos porque con ellos todo se supera y su enfermedad se hace más llevadera.

El enfermo en soledad carece de estas fuentes de apoyo que le ayudan a enfrentarse a su enfermedad y tiene menos recursos para ayudarle a superar la preocupación generada por la enfermedad grave, los sentimientos de soledad, el miedo a la muerte, la ansiedad y la angustia de saberse fichado por la enfermedad.

Cuando una persona querida traiciona la confianza del enfermo tirando la toalla o abandonando la situación, está perdiendo la gran oportunidad de vivir una experiencia transformadora y de redimirse con ella.

 En el proceso de sanación es muy importante la red de apoyo al enfermo desarrollando una red de apoyo familiar y social cuyas premisas sean el acompañamiento, el amor y la compasión que contribuyen a que determinados factores sanadores que el enfermo necesita se encuentren  presentes durante el enfrentamiento a la enfermedad para poder desplegar toda la potencialidad del sistema inmunitario, la respuesta inmunitaria y la capacidad de recuperación.

La cantidad y calidad de amor que el enfermo reciba de su círculo relacional son decisivos en la formación de sus actitudes, prejuicios y creencias sobre su propia enfermedad y su sanación (modelo psicobiosocial).

Por ello tanto la red de apoyo al enfermo como el propio enfermo tienen un papel activo en el proceso de sanación porque como hemos visto las creencias de una persona sobre la salud y la enfermedad pueden cambiar la química del organismo.

Nuestra salud está relacionada con la calidad de nuestros pensamientos y sentimientos y con la calidad de nuestras relaciones con los demás y con el mundo.

La sanación espiritual  nos ayuda a transformar nuestras creencias y a transmutar las emociones negativas conservando e  integrando plenamente nuestros sentimientos y emociones.

A lo largo de nuestras vidas nos encontraremos con la enfermedad antes o después en nosotros mismos o en los seres queridos, la cita con la enfermedad es segura, lo que no sabemos es cuando se producirá su entrada en nuestro circulo intimo del que somos el centro, pero cuando lo hace siempre se produce una conmoción que mueve sus cimientos  y una confusión inicial que una vez integrada supone una ocasión única para que todos los implicados en el proceso de la enfermedad se abran a la dimensión espiritual y a las teofanías que no tuvieron ocasión de experimentar en el mundo material de la dimensión física.

Cuando la enfermedad aparece por sorpresa deja al enfermo y a su círculo intimo de seres queridos sumidos en la sorpresa y en la confusión debido al cambio tan brutal y repentino que nos hace pasar de la actividad diaria al espacio de la enfermedad y al ambiente energético del hospital. Entonces aparecen dudas existenciales y un profundo proceso de reflexión interior que no solamente realiza el enfermo sino también aunque de diferente manera las personas que están cerca de él, los diálogos se hacen más profundos y salen  de la dimensión espiritual, surgen abriéndose nuestras almas y corazones y dejando hablar al Yo superior de nuestro ser con palabras profundas que apartan la ilusión (maya) de la vida cotidiana (el trabajo, las preocupaciones intrascendentes…) y nos pone delante lo que realmente importa en nuestras vidas, el amor, la compasión, el altruismo, la ética en las relaciones espirituales con los demás, la dignidad y el respeto por ti misma como ser humano y por todos los seres, el cumplimiento de nuestro propósito vital y el crecimiento espiritual que nos permiten avanzar en nuestro proceso de realización hacia niveles superiores de conciencia.

 

Diferencias entre la psicoterapia tradicional y la sanación espiritual.

-La psicoterapia tradicional es un proceso mental de sanación psicomental en el que el terapeuta ayuda al paciente a liberar las energías traumáticas, y los núcleos de energías emocionales negativas atrapadas en determinadas capas de su subconsciente. El terapeuta, usando el lenguaje, ayuda al paciente a llegar hasta el hecho analógico que causó el incidente doloroso y que quedó almacenado en su subconsciente y en sus registros akásicos con una carga emocional negativa y con un potencial emergente, lo que permite al paciente clasificar y comprender, pero solamente se trata de una comprensión psicológica a nivel mental, intelectual y racional que no limpia ni transmuta la carga de energía negativa que conlleva cada núcleo traumático, por ello al cabo de un determinado tiempo cualquier otro hecho analógico que se produzca en la vida del paciente puede reactivar esa energía potencial atrapada en su núcleo  dejando salir su carga potencial emergente nuevamente en forma de crisis, disfunciones o patologías, de forma que los conflictos psicológicos y psicosomáticos que creíamos haber sanado vuelven a emerger, y aparecen de nuevo las conductas destructivas, con lo que el paciente precisa acudir a terapia durante años para seguir limpiando sus heridas sin resultados definitivos de autentica sanación.

 -La técnica psicológica tradicional utiliza la técnica de regresar hacia atrás en la línea del tiempo pero solamente en la vida actual ya que establece que el hombre sufre debido a traumas y heridas producidas durante su infancia que al estar indefenso guardó en su subconsciente y por ello la curación se basa en volver hacia atrás hasta llegar al origen de los traumas para revivirlos y sacarlos a la luz de la conciencia; regresa hacia atrás para revivir y enfrentarse a los acontecimientos que originaron los traumas.

Pero la sanación spiritual va más allá y regresa en la línea del tiempo vida tras vida hasta llegar al origen común de todo el universo, el Espacio sanador original donde brota interminablemente la fuente sagrada de la Energía universal sanadora que está plena de todas la potencias y energías que preceden a  la actual condición humana y donde el ser humano puede encontrar toda la sanación que pueda necesitar

-La sanación espiritual o terapia de sanación espiritual no es una terapia psicomental sino que actúa directamente irradiando la energía canalizada por el terapeuta hacia la dimensión espiritual del paciente. Durante la sesión de sanación el terapeuta y el paciente entran en el Espacio sagrado en el que se produce la sanación, de forma que se limpian y se transmutan los potenciales de energía negativa acumulados en el subconsciente y el inconsciente del paciente en torno al núcleo o huella del hecho original que generó el cumulo traumático, liberando, limpiando e iluminando hasta que no queda ningún germen desfavorable que pueda volver a emerger  actuando como un iniciador al que se pudieran anclar otros hechos analógicos y otras emociones y energías negativas similares para reactivarlo.

Así se transmuta la vieja realidad del paciente y ya no puede volver a reorganizarse.

-La sanación espiritual convierte el proceso psicológico y personal de la psicoterapia tradicional que tiene lugar en la dimensión mental (en la que el paciente recuerda traumas del pasado hablando con el terapeuta) en un proceso energético transpersonal que se desarrolla en la dimensión espiritual y en el no-tiempo.

-Durante la terapia el terapeuta canaliza hacia el paciente una gama de frecuencias de la Energía universal que inciden directamente sobre sus registros akásicos, su lado oscuro y las sombras de su subconsciente y de su inconsciente profundo donde esconde el material reprimido, buscando y detectando lo hechos analógicos que forman el núcleo de los cúmulos traumáticos, iluminándolos, limpiándolos y sanándolos, de forma que el paciente en vez de relatar incidentes y sentimientos de su vida como en la psicoterapia tradicional, simplemente entra en un estado alfa de conciencia profunda que permite la recepción de la Energía universal canalizada por el terapeuta directamente hacia su estructura energética, que el paciente siente como una oleada de sanación que lo recorre si tener la necesidad de recordar, relatar y revivir el dolor emocional ni las experiencias traumáticas que vivió en el pasado, y así su historia pasada deja de configurar su presente produciéndose la regeneración y el renacimiento libre de cualquier enfermedad.

-En la sanación espiritual se trata toda la estructura energética paso a  paso, con orden y estructura borrando cualquier huella en el campo energético del paciente.

Se resintoniza de nuevo su canal central.

Se reactiva, limpia y recarga su sistema de chakras.

Se reactiva, limpia y recarga su órbita microcósmica que nutre con una nueva energía su sistema de meridanos.

Se alienan, sintonizan, resitúan y recargan sus tres tantien.

Se trata el sistema de meridianos

 

-La psicoterapia tradicional  tiene lugar en la banda de vibración de los chakras inferiores (1º,2º,3º y algo del 4º) y en el abordaje terapéutico se incide sobre determinados aspectos psicomentales y emocionales de la vida del paciente, como los padres y sus relaciones con ellos (edípica y preedipica), sexo, poder, ira, vergüenza, seguridad, autoestima, miedos…..

-La  sanación espiritual tiene lugar en la banda de vibración de los chakras superiores (4º,5º,6º,7º) y el abordaje terapéutico se realiza a nivel transpersonal y espiritual trascendiendo el nivel psicomental, egóico y racional de los chakras 1º,2º,3º, superando el nivel de la individualidad, de lo mental y de lo racional para irradiar directamente sobre la estructura energética del paciente las frecuencias del amor incondicional, de la compasión (karuna), la energía del compartir y la claridad sanadora de la energía luminosa de su propio ser, lo que abre su individualidad  a la irrupción de la energía numinosa del núcleo no egóico de su psiquismo, recibiendo un flujo de energías sanadoras que liberan, transmutan y sanan.

-La  sanación espiritual no está relacionada con el uso del lenguaje y de las palabras como la psicoterapia tradicional sino con el sentir ontológico a niveles superiores de conciencia en los que se produce la sanación.

-Mediante la sanación espiritual podemos aportar energía sanadora directamente al interior de las células para introducir orden y estructura utilizando la luz de la conciencia para iluminar las zonas oscuras  y transformar el caos celular interno para ayudar a evitar las mutaciones malignas de los protoncogenes y de las células normales en células malignas.

El organismo es un sistema interrelacionado y completo que trabaja como una unidad y la vibración de la Mente y de la estructura energética regulan y dirigen este sistema, por ello es muy importante el contenido  de nuestros pensamientos sentimientos y emociones, puesto que la Mente da las órdenes centrales a todos los subsistemas y estas órdenes deben ser de armonía, alegría, optimismo, amor y compasión, y no un mensaje de rendición y abandono, para que el enfermo pueda acceder a su interior y desplegar sus recursos internos de sanación.

-La sanación espiritual  contiene el conjunto de técnicas y prácticas espirituales cuyo objetivo es llevar a la Mente la vibración de la salud y la sanación espiritual para que cada ser humano pueda acceder a su interior y a su Ser y desplegar plenamente sus recursos sanadores innatos.

El terapeuta y sanador espiritual debe  haber pasado previamente por sus propias sombras y espacios transpersonales y ser un experto en perforar las barreras y las sombras del paciente y cuanto más oscuras sean las sombras que el mismo ha atravesado, mayor será su capacidad sanadora.

 

Advertencia

La Sanación espiritual es una práctica espiritual de sanación, no de sanación fisica; en esta información no se afirma que esta terapia sane el cáncer u otras enfermedades, si no que aplicado adecuadamente, en determinadas ocasiones, puede mejorar el estado de salud del enfermo y ayudar a afrontar el cáncer y cualquier enfermedad.

 

 


 

 

inicio - el autor - libros- consultas - terapias - cáncer y sanación- información - seminarios a distancia - programación - contacto